Guía para el blackjack

El famoso relato de cervantes, Rinconete y Cortadillo, publicada en 1603 fue la primera obra escrita que mencionaba el juego del veintiuno, hoy comúnmente conocido como blackjack, que tan famoso es en los juegos de casino.

De nuevo, como la mayoría de juegos de casino, el blackjack, es bastante sencillo de jugar. Con una baraja o más de 52 cartas. Se juega en contra del crupier, el que reparte las cartas, y el objetivo es hacer una suma con las cartas que reciba más las que pida sin sobrepasar 21, pero si sobrepasando la suma de la mano del crupier.

Al comenzar, el jugador apuesta una cantidad, tras esto recibe dos cartas viradas hacia arriba. El crupier, después de repartir a los jugadores, recibe solo una carta virada hacia arriba. Dependiendo de qué valor tenga el jugador sumando las dos cartas que recibe, puede plantarse (al considerar que es suficientemente alto como para ganar al crupier y no superar 21) o pedir otra carta (para acercarse más a 21 y superar al crupier).

 

El valor de las cartas lo determina el número que tengan en ellas, luego los ases tienen un valor de entre 1 y 11, a escoger dependiendo de qué necesite el jugador.

Pero claro está, si el jugador pide una carta extra y supera el número 21 pierde directamente. Si se planta, por el contrario, no podrá superarla pero corre el riesgo de dejarle oportunidad al crupier de conseguir superarle. Entonces el crupier sacará cartas hasta llegar a 21 pero sometido a condiciones concretas. Si el total de la mano del crupier es de 16 o menos pedirá cartas hasta alcanzar una suma total de entre 17 y 21.

La mano ganadora en el blackjack se paga 2 a 1, simplemente que ganará el doble de lo que apueste: es decir, si apuesta 4€ recibirá 8€.

Aunque, como buen principiante, esté incitado a apostar poco a poco, sin arriesgarse mucho, con un poco de información sobre cómo jugar, más algunos trucos su experiencia de juego mejorará bastante. Si se siente seguro a la hora de jugar también se sentirá seguro a la hora de apostar.

  • Doblar: El jugador puede doblar la apuesta si está seguro de que va a ganar, pero con el impedimento de tener que pedir otra carta, arriesgándose a superar 21.
  • Dividir: Si el jugador recibe dos cartas de igual número puede dividir y presentar dos manos distintas, cada una con su apuesta, que debe ser la misma que la apuesta original. Estas dos manos se juegan por separado.
  • Plantarse: Si el jugador se planta, porque ve que su mano no es favorable, el crupier se queda con la mitad de la apuesta, y da la otra mitad de vuelta al jugador.
  • Apuesta Segura: Si el crupier recibe un AS en su primera carta el jugador tiene derecho a realizar una nueva apuesta, pero solo hasta un máximo de la mitad de su apuesta original, que sirve como seguro de blackjack, ya que el crupier tendría un 30% de hacer blackjack. Este tipo de apuesta paga 2 a 1, a 2€ por cada euro apostado.

El blackjack es uno de los pocos juegos que no presentan una gran desventaja al jugador con respecto al casino. Pero esto es compensado con el casino incrementando el número de veces que ha de usar o apostar en el juego.

Como la mayoría de juegos de casino, no hay forma infalible de jugar al blackjack, simplemente hay que seguir una serie de pautas, saber qué hacer en cada momento, lo que incrementará sus posibilidades: mire a la tabla de juego para familiarizarse con que hacer y cuando, es de gran ayuda: H (Pedir), D (Doblar), S (Plantarse).

 

Contar cartas

Si hay un tema del que siempre se habla entorno al blackjack ese es el contar cartas. Multitud de obras creativas han representado éste concepto en miles de ocasiones. La típica escena en la que el jugador que cuenta cartas acaba teniendo problemas con el casino y finalmente logra engañar y ganar a la casa. Se ha dado la impresión, siempre, de que contar cartas está prohibido pero lo cierto es que ni siquiera es delito. Lo que ocurre es que el jugador que cuenta cartas reduce las probabilidades del casino de ganar, lo que no gusta nada, por ello el problema.

Hay varias formas de contar cartas pero la más famosa es aquella mostrada en la película 21:

Es bastante fácil, simplemente se le dan valores numéricos a las cartas.

Valores de 2 a 6 = cartas de rango bajo valen como +1

Valores de 10-J-Q-K = cartas de rango alto y valen como -1

El resto tienen un valor de 0

Ésta manera de contar hace que el jugador cuente el número de cartas que se han repartido, si la suma es positiva significa que quedan más cartas de rango bajo, y si la suma es positiva significa que quedan más “cartas de rango alto”. Con esta información el jugador sabrá si pedir o plantarse, lo que es una enorme ventaja. Pero recuerde que los casinos no son fans de los contadores de cartas, si no anda con cuidado los casinos tratarán de evitarle.

Como siempre recomendamos nosotros, familiarícese con el juego, pruebe las demos y siga las diferentes reglas y tácticas que proponemos, así ganará experiencia y se asegurará de, al menos, jugar como se debe al máximo de sus posibilidades.